Seguir haciendo
PorNatalia Stipo el

Hay preguntas que uno aprende a cargar cuando se trabaja en cultura, el ¿para qué? es una de esas; vieja compañera, casi constitutiva del oficio. Lo que no habíamos visto venir es la velocidad a la que hoy está creciendo en esteroides. Ya no es la pregunta que aparece después de un fracaso; es la que inaugura cada proyecto, cada conversación, cada nuevo intento de sostener algo. Se ha vuelto urgente de una manera que ya no permite el lujo de diferirla.
Y sin embargo, seguimos. No por inercia ni por vocación romántica. Sino porque abandonar ese suelo, por precario que esté y se proyecte, no sería prudencia. Sería cederlo.
Lo que ocurre hoy con la institucionalidad cultural en Chile no es solo un problema de presupuesto, aunque evidentemente también lo es. Pero ha pasado a ser algo más parecido a lo que Federici explica con la invisibilización del trabajo reproductivo: ese trabajo que sostiene todo lo demás, que se supone que ocurre solo, que no necesita ser nombrado como producción porque se lo considera natural. El que desaparece sin que nadie firme su desaparición, precisamente porque nunca fue del todo reconocido como algo que pudiera desaparecer. Cuando se declara que el 0,6% del gasto público destinado a cultura es excesivo, no se está haciendo un cálculo técnico. Se está diciendo algo sobre qué cuenta y qué no —sobre qué merece ser legible dentro del orden del valor. Eso, como diría Nelly Richard, es siempre una toma de posición. Y las tomas de posición se disputan, no solo con datos, sino con la práctica misma de seguir haciendo.
Pero sostener esa práctica hoy exige revisarla desde adentro. Porque el escenario que habitamos no es únicamente de escasez, aunque también, sino de algo más difícil de nombrar: una erosión del vínculo, una fractura que avanza dentro de las sociedades y entre ellas, y que convierte la pregunta sobre qué nos une en algo cada vez más difícil de sostener en público. En ese contexto, los espacios donde esa pregunta puede ocurrir con honestidad no sobran. Faltan.
Desde ese lugar, y junto a Leñería, abrimos este 2026 una cartelera de conversaciones que no pretende dar respuestas sino explorar mejores preguntas. Cuatro encuentros que parten de urgencias distintas pero que convergen en una sola: qué puede hacer la cultura cuando otros medios han fallado, o han decidido no hacerse cargo.

La primera abre el ciclo con una conversación sobre los desafíos y oportunidades del derecho de autor en el trabajo artístico y creativo, junto a Wikimedia Chile y Capa3. La actividad abordará herramientas clave para proteger obras, comprender licencias, la circulación de contenidos y el uso responsable de materiales en entornos digitales, con la participación de Octavio Gana, de Delight Lab, y la artista multimedial Mercedes Fontecilla. Una instancia pensada para artistas, gestores culturales, creadores y personas interesadas en fortalecer sus conocimientos sobre propiedad intelectual y cultura libre.

Intervención artística de Delight Lab, artistas invitados a conversatorio “Arte, Activismo y Espacio Público: Desafíos y Oportunidades en las Nuevas Tecnologías”
La segunda se detiene en Palestina —y en lo que la acumulación de imagen ha producido, o no, en nuestra capacidad de sentir. Durante décadas, lo que ha ocurrido allí ha sido documentado, fotografiado, filmado y también ampliamente censurado. Sin embargo, la acumulación de imagen y su "libre circulación" en los nuevos medios no parece producir lo que debería: comprensión, compasión, acción y reconocimiento. Hay algo en la saturación visual que anestesia en lugar de activar, que convierte la crueldad en paisaje cotidiano. El ecosistema creativo y cultural ha encontrado, a veces, otros caminos: formas de nombrar, representar y transmitir que logran lo que la imagen revelada no siempre alcanza; mover algo en quien recibe, abrir grietas por donde entre algo de empatía y humanidad.
Este panel reúne a Isabel Baboun, escritora y artista autora del libro Ummi; a la gestora cultural y socia de la galería MNWAL Francisca Donoso; y a Michel Tumani, diseñador gráfico y creador de la marca de skateboards Pill —tres personas que han obrado, desde sus propios quehaceres, vivencias y compromisos humanos, en esa dirección. La conversación busca reflexionar honestamente sobre lo que el arte y la cultura pueden y no pueden hacer frente a lo que no debería seguir siendo un cotidiano tolerado: ¿qué responsabilidades implica ese rol? ¿qué preguntas deja abiertas? Sin pretender ser un espacio de mera denuncia, la instancia busca motivar la reflexión sobre la cultura como medio al servicio de la humanidad cuando otros medios han fallado tan drástica y sistemáticamente.
Fotografía de Michel Tumani, invitado a conversatorio "Creatividad y memoria en el contexto de guerra".
La tercera examina la diplomacia cultural desde sus supuestos más fosilizados. La diplomacia cultural ha operado históricamente como instrumento de política exterior: un modo en que los Estados proyectan imagen, negocian presencia y construyen alianzas. Esa función no ha desaparecido, pero el contexto actual la desborda. En un momento en que el vínculo social se erosiona dentro de las sociedades y entre ellas, en que la capacidad de reconocer al otro como humano se disputa en cada conversación pública, la pregunta sobre qué puede hacer la cultura en el espacio internacional se vuelve más compleja y más urgente.
Esta conversación propone examinar la diplomacia cultural desde sus fundamentos: qué ha sido, para qué ha servido y a quién, qué formas adopta cuando no la conduce el Estado, y cómo se proyecta en un escenario donde construir confianza entre comunidades, países y culturas ya no puede darse por sentado. No basta con celebrar el intercambio cultural sin antes volver a preguntarse qué condiciones permiten que ese intercambio produzca algo real. El encuentro reunirá a representantes de áreas culturales de distintas embajadas, junto a Trama, desde su propia experiencia de internacionalización de la creatividad y el arte —no solo como valor final, sino como proceso de encuentro global.
La cuarta mira hacia adentro del propio sector. Hacer gestión cultural hoy es entender que el ecosistema creativo en Chile no se sostiene solo por voluntad ni por talento: se ha vuelto más urgente que nunca explorar modelos capaces de existir sin depender necesariamente de los circuitos que históricamente han definido qué proyectos merecen existir y cuáles no. Esta conversación pone en diálogo trayectorias que permiten examinar algo que rara vez se discute con honestidad: las condiciones reales de la autodeterminación cultural.
Participarán Mapa Común, creadores de instancias como Clásica No Convencional, FOMO y Fast, proyectos autogestionados que han logrado prosperar y sostenerse en el tiempo; Augusta Lecaros, de Galería Cripta, un espacio que desafía los circuitos tradicionales de exhibición y comercialización de la escena artística; Ana Carolina, fundadora de Feria Aparte, plataforma itinerante y periódica que se ha tejido desde esfuerzos basales dentro del mismo circuito creativo, transformándose en enjambre de nuevas oportunidades; y Francisco Salvatierra, socio fundador de Centro Leñería. ¿Qué rol cumple la colaboración cuando opera como lógica organizativa y no como táctica de supervivencia? ¿Cómo se articulan estrategia adaptativa y convicción sin que una cancele a la otra? Un espacio para abrir preguntas desde las que puedan vislumbrarse, colectivamente, otros caminos posibles.

Fotografía de Mercedes Fontecilla, artista invitada a conversatorio “Arte, Activismo y Espacio Público: Desafíos y Oportunidades en las Nuevas Tecnologías”
Hay preguntas que uno aprende a cargar, sí. Y hay momentos en que cargarlas ya no es suficiente y hay que ponerlas sobre la mesa, con otros, y ver qué ocurre cuando se las deja respirar en voz alta.
Trama nació desde la convicción de que la gestión cultural es también una forma de pensamiento. Que los espacios donde algo se pregunta con honestidad no son un lujo, sino una necesidad. Que conectar personas, proyectos y conversaciones que de otro modo no se encontrarían es, en sí mismo, un acto político y un acto de cuidado. Eso es lo que buscamos este año, ante la urgencia, la ansiedad y las noches de insomnio: seguir haciendo, con plena conciencia de las condiciones. Que es distinto a hacerlo a pesar de ellas.
Inscríbete aquí en el próximo conversatorio "Creatividad y memoria en el contexto de guerra" el día jueves 2 de julio a las 18:00 hrs con Isabel Baboun, Francisca Donoso y Michel Tumani.